En una sesión marcada por la tensión política, cruces reglamentarios y un clima cargado dentro y fuera del recinto, la Junta Departamental de Salto aprobó este lunes el Proyecto de Fideicomiso impulsado por la nueva administración departamental, alcanzando finalmente la mayoría especial requerida.
La instancia fue seguida con atención, ya que el proyecto necesitaba 21 votos sobre 31 ediles, un umbral clave que terminó superándose con 22 votos afirmativos, provenientes principalmente del sector que responde al exintendente Andrés Lima, permitiendo así la aprobación de una herramienta financiera considerada estratégica para el futuro del departamento.
La sesión ingresó en un punto crítico cuando comenzó la votación nominal, modalidad en la que cada edil emite su voto en voz alta y tiene la posibilidad de fundamentarlo. Fue en ese momento cuando se produjo una situación de alta tensión institucional: la edil Analía Fernández se levantó momentáneamente de su banca, lo que dio lugar al ingreso de Marlene Dornells, tercera suplente. Sin embargo, casi de inmediato, ingresó al recinto el edil Omar Pierlet, quien reclamó ocupar la banca vacante. La Mesa habilitó el planteo, pero la situación se resolvió rápidamente cuando Analía Fernández regresó y retomó su lugar.
En medio de ese clima, comenzaron a expresarse los votos afirmativos. La edil Gladis Martínez, del Frente Amplio, votó de forma positiva, al igual que el edil Varela Minutti, cuyo pronunciamiento generó un momento de fuerte tensión, con insultos desde la barra que obligaron a decretar un cuarto intermedio para retomar el orden de la sesión.
Reanudada la instancia, Analía Fernández emitió también su voto positivo, lo que volvió a generar descontrol en la barra, con nuevos gritos e insultos, reflejo del clima de polarización que rodeó la votación. Posteriormente, la edil Nilda Díaz López, quien se había declarado independiente tras un episodio interno dentro de su bancada, votó afirmativamente, sumando un respaldo clave para alcanzar la mayoría especial.
Finalmente, el proyecto logró su aprobación con 22 votos en 31, habilitando la puesta en marcha de un fideicomiso que apunta a ordenar las finanzas departamentales, atender una deuda histórica y generar condiciones para la planificación de obras de infraestructura que el departamento de Salto necesita con urgencia.
Más allá de los episodios de tensión y los cruces políticos, la aprobación del fideicomiso marca un hito institucional, al dotar a la Intendencia de una herramienta largamente discutida y reclamada para recuperar margen de acción, previsibilidad financiera y capacidad de inversión.
La sesión quedará registrada como una de las más intensas del actual período, pero también como una instancia decisiva que abre una nueva etapa en la gestión departamental, con el desafío de transformar esta aprobación en soluciones concretas para el desarrollo de Salto.
