A los tres ediles del Frente Amplio de Salto que votaron el proyecto de fideicomiso y que serían sometidos al Tribunal de Conducta Política de la coalición de izquierdas, por acompañar la propuesta de financiamiento a largo plazo del gobierno de Carlos Albisu, se les añadió otro «elemento» que será «sumado» al expediente remitido al mencionado tribunal partidario.
Se trata de haber votado la aprobación del presupuesto quinquenal del Gobierno Departamental el pasado 9 de marzo en la Junta de Salto, donde junto a los 18 ediles del oficialismo, acompañaron el nuevo esquema económico por el que se regirá la Intendencia hasta el año 2030.
Esta iniciativa de los ediles cuestionados, de aprobar el fideicomiso primero y el presupuesto después, generó malestar y preocupación por parte de las autoridades de la coalición de izquierdas, que en su momento plantearon la necesidad de que los mencionados legisladores se ciñeran estrictamente a la postura del Frente Amplio de no acompañar la propuesta y planificación del actual de gobierno para el manejo de los recursos públicos.
Desde el Frente se pretendía que siguiera funcionando el esquema impuesto por el gobierno de Andrés Lima y les exigieron disciplina partidaria, pero en el caso del edil Eduardo Varela Minutti, uno de los que votó tanto el fideicomiso como el presupuesto, entendió que el «nuevo gobierno electo por la gente, tiene el derecho de elaborar su propio plan de administración de los recursos, así como lo hizo el de Andrés Lima en su momento, por lo tanto apoyé la propuesta desde ese punto de vista, porque creo en las lógicas democráticas, de que el que gana las elecciones administra a su manera y si no lo hace bien, en todo caso es la población la que los saca o los deja en el gobierno, no los partidos políticos con sus imposiciones».
Este tipo de posturas trajo cola dentro del Frente Amplio de Salto que atraviesa un momento de diferencias importantes entre varios de sus dirigentes, las que deberá dirimir en la interna partidaria.
Hay dirigentes contrarios a la postura de la Mesa Política encabezada por el socialista Luis Alonso, mientras que desde el MPP, que si bien fueron duros críticos del gobierno de Lima también tienen son contrarios al gobierno que encabeza Albisu en lo que respecta al presupuesto, pero además tienen diferencias cruzadas con la representación de la Mesa del Frente en Salto.
Tras el resultado electoral adverso en 2025, el Frente Amplio local ha tenido divergencias entre sus dirigentes, que no son las «habituales», ya que durante los 10 años de gobierno de Andrés Lima la visión de «unidad» era forzosamente necesaria, salvo con algunos sectores como el de Alianza Progresista y el MPP.
La coalición de izquierdas se encamina ahora a un nuevo proceso electoral interno, que debería darse a fines de este año, donde los sectores buscan reposicionarse y demostrar su fuerza de cara a un futuro electoral que les impone varios desafíos, entre ellos el de saber ser oposición tras 10 años de gobierno.
Mientras tanto, las denuncias de ediles propios a su Tribunal de Conducta podrían ser una señal importante hacia la interna en caso de que prosperen, pero de lo contrario, sería un golpe duro para una interna que ya presenta varias debilidades.
