Polémica en redes por una publicidad de Litnor Hogar: acusaciones, respuestas y una discusión que se volvió viral
La publicación de una nueva pieza audiovisual de la firma local Litnor Hogar desató en las últimas horas una intensa discusión en redes sociales. El video, de temática navideña, incluye una breve escena donde aparece una niña vistiendo un vestido con franjas de colores. Ese detalle fue interpretado por el comunicador Ignacio Supparo como un mensaje vinculado a la bandera LGBT y a lo que denominó “ideología de género”, lo que generó una fuerte reacción pública.
El planteo de Supparo
A través de sus redes sociales, Supparo expresó su “más absoluto rechazo” a la publicidad, a la que acusó de contener “mensajes subliminales” y de promover “una perversa ideología que destroza la inocencia de los niños”.
En su posteo afirmó, entre otros puntos:
Que los colores del vestido reproducen “de forma idéntica y ordenada la bandera LGBT”.
Que este tipo de mensajes forma parte de una agenda “a favor de la pedofilia y el derecho de los niños a decidir con quién tener sexo”.
Que la campaña invisibiliza la figura paterna en la escena navideña.
Que, a raíz de ello, dejaría de ser cliente de la empresa.
Sus declaraciones rápidamente circularon en Facebook y X, generando cientos de comentarios y compartidos. Mientras algunos usuarios apoyaron su postura, otros cuestionaron la interpretación y criticaron el tono de la acusación, lo que amplificó aún más el debate.
La respuesta de Litnor Hogar
Ante la viralización del posteo, Litnor Hogar emitió un comunicado oficial defendiendo su campaña. La empresa afirmó que el anuncio está basado “exclusivamente en valores familiares, cercanía y celebración de las fiestas”, y negó cualquier intención ideológica.
En su respuesta, la firma sostuvo:
Que la pieza “muestra una escena navideña clásica, colorida, sin ningún mensaje oculto”.
Que rechazan “categóricamente cualquier interpretación que atribuya ideologías o simbolismos ajenos al propósito de la campaña”.
Que las acusaciones son “difamatorias e injuriosas” y buscan “incitar al odio público”.
Que, para evitar nuevas confusiones, decidieron cambiar el color del vestido de la niña en la pieza publicitaria.
Que iniciaron “las acciones correspondientes” para proteger su imagen empresarial.
La empresa también lamentó que no se la haya consultado antes de hacer acusaciones públicas y remarcó su trayectoria de “conducta transparente y respetuosa” con todas las familias salteñas.
Reacciones del público
La discusión se expandió rápidamente y generó una fuerte polarización. Entre los comentarios se destacaron:
Quienes criticaron a Supparo por asociar colores infantiles con mensajes ideológicos.
Quienes defendieron su postura argumentando que existe “una agenda encubierta en la publicidad actual”.
Usuarios que consideraron innecesario que la empresa cambiara el vestuario.
Otros que valoraron que Litnor buscara evitar malentendidos.
La viralización generó además debates más amplios sobre la presencia o no de discursos de género en la publicidad, la lectura simbólica de imágenes y los límites entre expresión personal y difamación.
Un caso que muestra cómo se amplifican los debates actuales
El episodio pone de manifiesto cómo un elemento estético en una publicidad puede convertirse en el centro de una fuerte polémica pública, alimentada por la velocidad y la emocionalidad de las redes sociales.
Mientras Supparo sostiene su denuncia, Litnor Hogar reafirma que no hubo mensaje ideológico alguno y que defenderá su imagen ante lo que considera acusaciones infundadas. En el medio, cientos de usuarios aportaron sus visiones, convirtiendo el tema en uno de los más comentados del fin de semana en Salto.
Finalmente, Supparo reconoció que la empresa «escuchó» su reclamo y que hizo los cambios necesarios.
