Carlos Albisu se ha ganado un lugar de prestigio entre los intendentes de todo el país. Es uno de los jefes comunales más vistos y de los que más se habla en el ámbito político. Primero, por ser el único intendente electo por el lema Coalición Republicana, un experimento político muy observado por todo el espectro, pero principalmente por el Frente Amplio que busca saber cuánto impacta electoralmente esta decisión de los partidos no frenteamplistas de ir todos bajo el mismo lema.
Pero además, por tener un perfil político que no es confrontativo, sino que apunta siempre al consenso, al diálogo y a buscar acuerdos en los temas que considera que así lo ameritan. No tanto, en aquellos puntos que pretende ser claro y contundente, donde toma decisiones sin tregua alguna, sobre todo cuando se trata de barajar y dar de nuevo.
No tiene la mirada puesta en la capital y por eso poco habla con los medios nacionales, apostando más a comunicarse con la prensa departamental a la que le encarga su mensaje y con la que pretende mantener el vínculo que le permita difundir sus políticas de impacto.
Desde que asumió ha estado muy cerca de dos de sus colegas, con uno de ellos por la cercanía ideológica y también territorial, como el caso del intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, con quien previo a su asunción vivió una experiencia de vida muy importante como fue el viaje a Israel en momentos en que ese país mantuvo un conflicto bélico con Irán, y atravesaron una experiencia que terminó con 54 horas de viaje por varios países para escapar del peligro, después de pasar más tiempo en refugios aprendiendo de los horrores de la guerra que en las actividades que fueron a realizar.
Pero también mantiene un vínculo muy cercano con el intendente de Canelones, Francisco Legnani, con quien además forjó un lazo amistoso compartiendo visitas y encuentros más informales que protocolares. Albisu y Legnani, sucesor de Orsi en Canelones, son casi contemporáneos y mantienen un pensamiento muy similar en cuanto a la ejecución de las políticas públicas.
Esto último a su vez, le generó a Albisu una relación más profunda con el presidente de la República, Yamandú Orsi, con quien se vio por primera vez pocos días antes de las elecciones departamentales del 11 de mayo pasado, cuando se encontraron en los pasillos de Radio Arapey, emisora a la que el presidente de la República, en un hecho histórico para un medio salteño, le brindó una entrevista en exclusiva en su primera visita a Salto en su calidad de primer mandatario.
Albisu no ha hecho públicas sus diferencias con el gobierno nacional y ha mantenido un muy buen diálogo con todos los actores del Poder Ejecutivo, especialmente con Orsi, con quien estuvo días pasados en el evento de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), donde el presidente fue el principal orador.
En los próximos días, el intendente de Salto participará de la comitiva que encabezará el presidente de la República, en un viaje oficial a China, que durará una semana.
Será la oportunidad de que Salto empiece a recuperar el peso político que ha perdido en los últimos tiempos, con una voz que vuelva a ser escuchada en el piso 11 de la Torre Ejecutiva y no, que siga siendo dejada de lado por diferencias pueriles entre el intendente y el presidente de turno, algo que ha sido muy dañino y perjudicial para los salteños.
