María Eugenia Taruselli habló con el medio capitalino, El Observador. La ahora ex directora de Desarrollo Social manifestó estar dolorida por la situación que tuvo que vivir, pero señaló en ese medio que ha demostrado su interés en trabajar por la gente con años de gestión social.
Admite que sus palabras en el audio que se viralizó fueron «desafortunadas», pero recalcó que «no se refería al cargo en sí» sino a la cuestión política que lleva a ocuparlos, ya sea ese u otro.
También adjudicó intencionalidad espuria en la difusión de audios que se dieron en una «conversación privada», duante el asado de despedida de año de la Lista 434 que lidera y con la cual obtuvo 6.300 votos, siendo «la mujer política más votada en el departamento». Y dijo que cuando «las mujeres en el interior ocupan cargos de decisión, empiezan a surgir resistencias».
A continuación, un fragmento de su nota con El Observador.
«A mí me encanta trabajar con la gente, y lo he demostrado durante años en la gestión social, tanto en el Mides como ahora en la Intendencia. Disfruto profundamente del trabajo territorial, de diseñar promover, articular y ejecutar proyectos sociales (y fuera del ámbito social) y de estar cerca de todo aquel que necesite. Esa vocación no cambia, ni cambió nunca», expresó.
«Lo que se escucha en el audio fue una conversación privada, en un contexto que no era el adecuado, y con palabras que claramente no fueron las más afortunadas. Yo no estaba hablando de la gente ni del trabajo social en sí, sino de los cargos en general, de la estructura política y de mis propios desafíos personales. Coincidió que mencioné “Desarrollo Social” porque era el cargo que estaba desempeñando, pero no tenía que ver con la valoración del trabajo ni con la ciudadanía, ni con el buen desempeño de la función», añadió Taruselli.
La ex jerarca dijo que «estas situaciones no deberían naturalizarse en la política. Que se grabe y difunda una conversación privada, es grave y marca un límite. También me deja aprendizajes personales y profesionales. De aquí en más, voy a tomar un tiempito para ordenar, cerrar este capítulo y evaluar con calma los próximos pasos. Mi vocación por la gestión y por los procesos de trabajo sigue intacta, pero ahora empieza una nueva etapa para mí».
Y puso énfasis en que «también dejó al descubierto una verdad que, como mujer en la política del interior, una aprende rápido: cuando empezamos a ocupar espacios de decisión reales surgen resistencias. Y cuando uno empieza a consolidar ese camino, también aparecen presiones y tensiones propias de cualquier construcción política. Lo que pasó ahora refleja parte de ese proceso».
