Uruguayos y argentinos varados en Salto reclamaron cruce por Salto Grande a Concordia

«Los dos gobiernos se tienen que hacer cargo por el desastre sanitario y humanitario que están haciendo y esto no da para más», dijo Luis Grosso, el representante del Grupo Puente, que conforman uruguayos y argentinos que están varados en el departamento de Salto por la pandemia, no pueden cruzar a Concordia desde la ciudad uruguaya del litoral, por el cierre de fronteras.

Este viernes, el grupo se manifestó frente a la sede del Consulado de Argentina en la ciudad de Salto, exigiendo poder cruzar a Concordia por el puente de Salto Grande sobre el río Uruguay. Pero desde la sede diplomática les informaron que esa medida sigue prohibida y que para poder ir hasta Concordia, estas personas deben viajar 450 kilómetros hasta Colonia, cruzar en barco a Buenos Aires y hacer otros 450 kilómetros hasta Concordia por la Ruta argentina Nº 14.

Por lo cual se trataría de un viaje de 900 kilómetros, con todos los costos que eso implica para poder cruzar a una ciudad que está tan solo a 30 kilómetros de Salto. Este movimiento reúne a personas que tienen vínculos familiares, laborales y hasta de tratamientos de salud en la vecina orilla, sobre todo en esta ciudad entrerriana que está frente a Salto.

Pero tras el cierre de fronteras en marzo del 2020, los mismos han quedado varados ya que deben realizar un viaje mucho más largo, con medidas de cuarentena para poder ver a sus familias, trabajar o hasta cobrar una pasividad por haber trabajado en el país vecino.

«El 7 de setiembre de 2020, cuando el presidente Lacalle Pou vino a Salto le entregamos una carta solicitándole que tomara cartas en el asunto, él se comprometió a una darnos una salida a este tema por razones humanitarias, nunca pensamos que iba a pasar casi un año y la situación iba a seguir igual, esto ya no da para más», explicó Grosso.

Tras la reunión con la Cónsul de Argentina en Salto, Carola del Río, que fue al mediodía mientras una veintena de participantes esperaban afuera de la sede consular ubicada en el centro de la ciudad uruguaya, Luis Grosso y Doris Correa, salieron del lugar y le dijeron a los presentes «vamos a tener que seguir yendo por Buquebus (en alusión al ferry que sale desde Colonias a Buenos Aires y que cruza el Río de la Plata)».

Los presentes hicieron gestos de decepción y enseguida comenzaron los reclamos. «Acá hay muchas historias de vida que son complicadas, hay personas que no pudieron despedirse de sus seres queridos que fallecieron, entre otros temas más complejos», dijeron los representantes del grupo.

«Esperamos que las autoridades de ambos países sepan lo que están haciendo, aumentan el drama humanitario con resoluciones burocráticas, que hagan algo, que se den cuenta del daño que están haciendo, que por lo menos nos den una respuesta», dijo en tono de desesperación Grosso.

Afirmaron por su parte, que seguirán «golpeando puertas hasta encontrar soluciones».

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